Pacto de Trabajadores de Burjassot ayuda al CP Rei en Jaume I

Pacto de Trabajadores de Burjassot ha entregado libros de texto de educación infantil y primaria al CEIP Rei en Jaume I de Xirivella dentro de su campaña “Ningún niño sin libro”.

 

José Valenciano, jefe de estudios del centro, se encargará de repartir el material escolar entre los alumnos y alumnas que más lo necesiten.

Pacto de Trabajadores de Burjassot entrega libros para reutilizar al IES V.A. Estellés

Pacto de Trabajadores continúa con su campaña “Ningún niño sin libro”. La asociación solidaria ha hecho entrega de un lote de libros a Empar Navarro, directora del IES Vicent Andrés Estellés, para que sean reutilizados por los alumnos del instituto de Burjassot.

Los voluntarios y voluntarias del Pacto vuelven a demostrar su compromiso con la defensa de la educación para todos y todas. “Sin las mismas condiciones económicas no puede haber igualdad de oportunidades ni a la hora de formarse ni a la hora de encontrar un trabajo”, señaló su presidente José Camarillas.

 

Pacto de Trabajadores entrega libros y material escolar al CEIP Desamparados de Burjassot

Hoy hemos hecho entrega de una veintena de libros de texto, varios cuentos y material escolar a Jesús Yagüe, director del CEIP Nuestra Señora de los Desamparados.

Los libros y el material, donados por l’escola El Drac y vecinos de Burjassot, serán reutilizados por los alumnos del colegio cuyas familias estén pasando dificultades económicas.

La campaña “Ningún niño sin libro” continuará en marcha el tiempo que haga falta pues, tras habernos reunido con las direcciones de algunos colegios e institutos del municipio, tenemos constancia de que todavía hay estudiantes sin el material necesario.

Sin los mismos recursos económicos, no hay igualdad de oportunidades. Si las instituciones no cumplen con sus responsabilidades, tendrá que ser el pueblo el que lleve la iniciativa.

 

 

 

Ningún niño sin libro

Gracias a la solidaridad de los padres, madres, profesionales y del alumnado de la Escola El Drac de Torrent y de muchos vecinos anónimos de Burjassot, Pacto de Trabajadores ha recogido un buen número de libros de texto de todos los cursos (desde Infantil hasta Bachillerato) y de lectura para repartir entre los hijos de los trabajadores que, por sus circunstancias económicas, no han podido comprárselos.

Los colegios e institutos de Burjassot también están colaborando localizando los libros que hacen falta a sus alumnos y haciéndoselos llegar.

Sin embargo, todavía queda mucho trabajo por hacer. Si tienes libros en buen estado y quieres contribuir a la causa, ponte en contacto con nosotros y te diremos donde puedes llevarlos.

Si todavía te falta algún libro porque tienes problemas económicos, escríbenos a pactodetrabajadores@gmail.com indicando el curso, la asignatura, la editorial y el título. Si lo tenemos, te lo facilitaremos gratuitamente con la mayor discreción del mundo.

Objetivos

Tal y como marcan nuestros estatutos, los objetivos de la asociación son:

  • Promocionar el comercio local y la agricultura valenciana
  • Divulgar y difundir los valores del comercio solidario
  • Encontrar soluciones al problema del hambre y el paro
  • Construir redes de solidaridad entre iguales

 

Para cumplirlos, realizaremos las siguientes actividades:

  • Asambleas populares para buscar entre todos soluciones a los problemas de alimentación
  • Puesta en contacto entre agricultores, comerciantes, consumidores y proveedores para abaratar costes y unir esfuerzos
  • Promoción del comercio y la agricultura local
  • Charlas divulgativas sobre las temáticas que trata la asociación
  • Campañas de solidaridad para ayudar a las personas que lo estén pasando peor

Manifiesto del Pacto de Trabajadores de Burjassot

Un pueblo que no tiene garantizado ni el pan que va a llevarse a la boca jamás podrá ser libre para decidir su futuro. Y en el pueblo español ya falta el pan. ¡Qué lejos nos queda la libertad…!

No hace falta que nos vayamos muy lejos para conocer la pobreza. El paro y los recortes nos asfixian y hacer tres comidas al día cada vez es más complicado. Incluso algunos de nuestros vecinos tienen que buscar alimentos en la basura o recurrir a la caridad para sobrevivir.

Sabemos que el comercio local está agonizando. Las tiendas del pueblo cierran y se pierden puestos de empleo todos los días.  Y sin embargo, la mayoría seguimos comprando en los grandes supermercados. Supermercados que cada vez ofrecen peores condiciones laborales a sus trabajadores y que prefieren tirar la comida que les sobra al contenedor antes que darla a los necesitados.

¿Cómo es posible que haya campos sin cultivar y comida en la basura cuando hay gente pasando hambre? Si nosotros, los trabajadores y trabajadoras, somos los que producimos y los que consumimos, ¿por qué aceptamos las condiciones que nos imponen desde fuera?

Porque estamos solos. Sin organizarnos somos mucho más débiles. Por eso necesitamos un gran pacto. Un pacto de trabajadores y trabajadoras que permita a los agricultores vender sus productos a un precio digno y que ayude a los consumidores, independientemente de sus recursos, a acceder a los productos más básicos para sobrevivir. Un pacto que nos haga libres.

¿Qué importan las banderas, la religión y los matices políticos cuando está en juego el bienestar de nuestras familias? Hay más cosas que nos unen que las que nos separan.

Unidos somos más fuertes. Ganémonos el pan.

Pacto de Trabajadores de Burjassot

¿Quiénes somos?

 

Somos un grupo de vecinos y vecinas de Burjassot que lucha por mejorar las condiciones de vida de su pueblo. Trabajadores y trabajadoras que no quieren entender de beneficios empresariales, sino de personas. Y, por tanto, que no aceptan que se abandonen cultivos y se destruyan puestos de trabajo para que unos pocos sean más ricos mientras la mayoría nos morimos de hambre.

No tenemos ánimo de lucro, pero nuestra ayuda tampoco es desinteresada. Queremos superar la caridad, parche insuficiente para los problemas de empobrecimiento que estamos sufriendo, con el fin de crear estructuras estables de solidaridad entre iguales.

El pueblo no quiere limosnas, quiere ganarse el pan y ser el dueño de su destino. Aspiramos a todo, pero siempre con los pies en el suelo. Tenemos por delante un largo camino y sabemos que, mientras se recorra, habrá personas con dificultades.

Así pues, al mismo tiempo que luchamos para que la economía esté al servicio de todos los trabajadores y no al de unos pocos privilegiados, trataremos de ayudar de la forma más digna posible a las victimas de este sistema tan injusto.